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Dei Verbum

Reseña Histórica

La firma urbanizadora del barrio Puente Largo cedió a la Arquidiócesis, mediante Escritura Pública Nº 1032 del 13 de marzo de 1965 (Notaría Sexta de Santafé de Bogotá) un lote de terreno de 3.510 mts cuadrados, con destino a la construcción de un centro parroquial. Este terreno permaneció en el olvido hasta cuando en 1983, dentro del proyecto del Cardenal Aníbal Muñoz Duque, de crear en la Arquidiócesis cinco diócesis periféricas, se señaló este lugar para la dotación y construcción de la curia episcopal de la diócesis de Suba. Al no haber resultado viable el proyecto de las diócesis, según respuesta de la Santa Sede, el terreno continuó en la misma condición anterior, expuesto a ser invadido o solicitado en venta por diferentes firmas constructoras.

En 1985, el Señor Arzobispo Mario Revollo Bravo, reorganizó las Vicarías Episcopales: anexó el territorio de la Vicaría de Cristo sacerdote situado al norte de la calle 100, al de la Vicaría Episcopal de la Sagrada Eucaristía, destinó el lote de terreno de Puente Largo para la construcción de la Curia Vicarial y dispuso que mientras se adelantaban gestiones para la construcción, la Vicaría funcionara en la casa que para el efecto adquirió la Arquidiócesis de Bogotá en la calle 106 Nº 53-18.

El Vicario Episcopal de la Sagrada eucaristía, Monseñor Carlos Eduardo Sánchez Torres, se interesó en ordenar estudios de factibilidad de la construcción de la Curia Vicarial pero, por cuanto la Arquidiócesis no disponía de dinero para adelantar la obra y el Vicario veía que el lugar no era el más adecuado por estar situado en el extremo sur del territorio de la Vicaría, presentó la inquietud al Señor Arzobispo, quien desistió de construir allí la Curia de la Vicaría Episcopal.

Desde entonces, el Vicario Episcopal, preocupado por la situación del inmueble y viendo la necesidad de erigir allí una parroquia, ante la imposibilidad de allegar los dineros necesarios para el efecto y, después de constatar por un sondeo de opinión, que los fieles que solicitaban la construcción de la sede parroquial no estaban dispuestos a brindar su apoyo económico, presentó al Señor Arzobispo el siguiente proyecto:

La Empresa Constructora Jorge Alberto Girado y Cía, persona jurídica ampliamente conocida por su excelente solvencia profesional, económica y moral, recibe de la Arquidiócesis el terreno mediante escritura pública La Empresa, a su vez se compromete, mediante escritura pública y con las debidas pólizas de cumplimiento a edificar un inmueble para oficinas y apartamentos, dentro del cual estará también comprendida la construcción del templo parroquial, de la casa cural, despacho parroquial, salón de reuniones y dos garajes. Con estas construcciones, el constructor pagará a la Arquidiócesis el valor del terreno, él mismo obtendrá amplia ganancia, la Arquidiócesis no tendrá que aportar ningún dinero y la parroquia, por crear, quedará con plena dotación. Se trataba de un negocio bueno para las dos partes.

El proyecto satisfizo al Señor Arzobispo quien autorizó al Vicario para presentar un informe más cuantificado ante el Consejo Episcopal. Allí el proyecto fue bien acogido por el Señor Arzobispo y la mayoría de los Vicarios, excepto por el Vicario para Asuntos Administrativos quien presentó objeciones que llevaron al Señor Arzobispo a no aceptar ni aprobar el proyecto.

Transcurrido algún tiempo, puesto que las necesidades y  las peticiones de los fieles se hacían más apremiantes, el Vicario insistió en presentar el proyecto mejor estudiado. Se acordó convocar al constructor y constituir, desde la Vicaría General para Asuntos Administrativos, un comité negociador. Un año después se llegó a un acuerdo y las obras que se iniciaron el 1º de octubre de 1991, concluyeron el 4 de noviembre de 1994, cuando se celebró por primera vez la Santa Eucaristía y se inauguró el Edificio Excalibur, donde funciona la Parroquia.

De fecha 31 de octubre de 1994 es el Decreto Arzobispal Nº 012 mediante el cual se erige en parroquia con el nombre DEI VERBUM, la comunidad residente en el territorio asignado, desmembrado del de las parroquias Santo Domingo Savio y San Nicolás. Nombrado párroco de la misma, el Vicario Episcopal saliente, monseñor Carlos Eduardo Sánchez Torres, la parroquia inició labores pastorales con la más amplia acogida de la feligresía, el primer domingo de adviento de 1994. A partir de entonces y con eficaz participación del Presbítero Raúl Méndez Munevar, de un grupo conformado por 12 parejas de esposos muy seleccionados y debidamente preparados para el Ministerio Extraordinario de la Sagrada Eucaristía y con el apoyo de numerosos apóstoles laicos, se vienen incrementando los servicios a la comunidad en los campos de la Evangelización, la liturgia, la catequesis, la pastoral juvenil y familiar y el servicio a la caridad.

 

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